jueves, 31 de marzo de 2016

Leísmo, laísmo y loísmo

«Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños» - Pablo Neruda

¡Hola a todos y a todas! ¿Cómo fueron esas vacaciones? En Serendipia no descansamos, nos gusta que podáis seguir leyendo en vuestro tiempo libre, así que os traemos tres fenómenos lingüísticos muy relacionados entre sí: el laísmo, el leísmo y el loísmo. ¿Los conocéis? Sea cual sea la respuesta, ¡no os podéis perder la entrada!

Es curioso, pero los hablantes del español solemos tener problemas a la hora de utilizar correctamente los pronombres átonos (lo, la, le), lo que llega incluso a influir en la forma de hablar empleada en los medios de comunicación. Por eso, en este post vamos a explicar cómo se deben utilizar y qué se debe evitar.


En primer lugar vamos a explicar su uso correcto o normativo según la Real Academia Española (RAE):

 
CD
CI
Singular
Lo
La
Le
Plural
Los
Las
Les

 

Leísmo

Consiste en utilizar «le(s)» en lugar de utilizar los pronombres «lo(s)» y «la(s)» para desempeñar la función de objeto directo.
En España por ejemplo, se ven afectadas en mayor o menor medida Castilla y León, Madrid, Cáceres, País Vasco y Navarra.
 
En lo referente a si es o no correcto, la RAE estima que en singular es correcto cuando se refiere a una persona masculina y es incorrecto cuando se emplea para referirse a una cosa o a una persona femenina. En el plural siempre se considera incorrecto. Por ejemplo:

 

Incorrecto
Correcto
A Laura LE vi en el parque
A Laura LA vi en el parque
A Mario LE saludé la semana pasada1
A Mario LO saludé la semana pasada

1Aceptado por la RAE.

También se permite el uso del leísmo en las construcciones impersonales con «se» (tanto en singular como en plural). Por ejemplo:
Al futbolista se le felicitó por el buen partido que había jugado

El uso adecuado del pronombre átono «le» sería para las ocasiones en que se refiere al complemento indirecto, tanto en masculino como en femenino. Por ejemplo:

Le dije que comprara el pan
Laísmo
Consiste en utilizar el pronombre «la» en lugar del pronombre «le» para desempeñar la función de objeto indirecto. Suele ocurrir debido a que se desea remarcar el género de la persona de la que se habla. Por ejemplo:

 
Incorrecto
Correcto
A Sara LA pidieron que no fuera
A Sara LE pidieron que no fuera

En España se ven afectadas las zonas de Madrid, Cantabria y Castilla y León (en el centro y el noroeste).

Loísmo
Consiste en utilizar el pronombre «lo» en lugar del pronombre «le» para desempeñar la función de objeto indirecto. Es mucho menos común que los otros dos y al igual que al laísmo, la RAE lo considera incorrecto. No se suele dar en textos escritos, excepto en algunos marcadamente dialectales.

Incorrecto
Correcto
A Carlos LO escribieron una carta
A Carlos LE escribieron una carta

Se ve afectado el norte de España a causa del asturleonés oriental. Concretamente se da en el centro y este de Asturias y casi toda Cantabria.

¿Qué os ha parecido? ¿Cometéis alguno de estos fenómenos lingüísticos? En Serendipia, a veces y sin querer, tenemos tendencia al leísmo, aunque procuramos evitarlo y corregirlo. ¡Disfrutad de estos días de vacaciones!

S2

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