«Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños» - Pablo Neruda
¡Hola a todos y a todas! ¿Cómo fueron esas vacaciones? En Serendipia no descansamos, nos gusta que podáis seguir leyendo en vuestro tiempo libre, así que os traemos tres fenómenos lingüísticos muy relacionados entre sí: el laísmo, el leísmo y el loísmo. ¿Los conocéis? Sea cual sea la respuesta, ¡no os podéis perder la entrada!
Es curioso, pero los hablantes del español solemos
tener problemas a la hora de utilizar correctamente los pronombres átonos (lo,
la, le), lo que llega incluso a influir en la forma de hablar empleada en los
medios de comunicación. Por eso, en este post
vamos a explicar cómo se deben utilizar y qué se debe evitar.
En primer lugar vamos a explicar su uso correcto o
normativo según la Real Academia Española (RAE):
CD
|
CI
|
||
Singular
|
Lo
|
La
|
Le
|
Plural
|
Los
|
Las
|
Les
|
Leísmo
Consiste en utilizar «le(s)» en lugar de utilizar los
pronombres «lo(s)» y «la(s)» para desempeñar la función de objeto directo.
En España por ejemplo, se ven afectadas en mayor o menor medida
Castilla y León, Madrid, Cáceres, País Vasco y Navarra.
En lo referente a si es o no correcto, la RAE estima
que en singular es correcto cuando se refiere a una persona masculina y es
incorrecto cuando se emplea para referirse a una cosa o a una persona femenina.
En el plural siempre se considera incorrecto. Por ejemplo:
Incorrecto
|
Correcto
|
A Laura LE vi en el parque
|
A Laura LA vi en el parque
|
A Mario LE saludé la semana pasada1
|
A Mario LO saludé la semana pasada
|
1Aceptado por la
RAE.
También se permite el uso del leísmo en las
construcciones impersonales con «se» (tanto en singular como en plural). Por ejemplo:
Al futbolista se le felicitó por el buen partido que había
jugado
El uso adecuado
del pronombre átono «le» sería para las ocasiones en que se refiere al
complemento indirecto, tanto en masculino como en femenino. Por ejemplo:
Le dije que
comprara el pan
Laísmo
Consiste en utilizar el pronombre «la» en lugar del
pronombre «le» para desempeñar la función de objeto indirecto. Suele ocurrir
debido a que se desea remarcar el género de la persona de la que se habla. Por
ejemplo:
Incorrecto
|
Correcto
|
A Sara LA pidieron que no fuera
|
A Sara LE pidieron que no fuera
|
En España se ven afectadas las zonas de Madrid, Cantabria y Castilla
y León (en el centro y el noroeste).
Loísmo
Consiste en utilizar el pronombre «lo» en lugar del
pronombre «le» para desempeñar la función de objeto indirecto. Es mucho menos
común que los otros dos y al igual que al laísmo, la RAE lo considera
incorrecto. No se suele dar en textos escritos, excepto en algunos marcadamente
dialectales.
Incorrecto
|
Correcto
|
A Carlos LO escribieron una carta
|
A Carlos LE escribieron una carta
|
Se ve afectado el norte de España a causa del asturleonés
oriental. Concretamente se da en el centro y este de Asturias y casi toda
Cantabria.
¿Qué os ha parecido? ¿Cometéis alguno de estos fenómenos
lingüísticos? En Serendipia, a veces y sin querer, tenemos tendencia al leísmo,
aunque procuramos evitarlo y corregirlo. ¡Disfrutad de estos días de
vacaciones!
S2
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