martes, 8 de marzo de 2016

¿Qué hablamos: español o castellano?

«El tiempo, ese juez imperdonable que da o quita la razón.» - J. M. García

Una de las cosas que más llaman la atención a alguien cuya lengua nativa no es la de Cervantes es que según con quién hablen, les dirá que habla español o castellano. Pues, aunque en otros idiomas, el nombre internacional siempre es equivalente a español (Spanish, espagnol, spagnolo, spanska, Spanisch, etc.), en nuestro idioma tenemos dos palabras para el mismo: español y castellano. Por ello, no hemos querido perder esta oportunidad y dedicar una entrada a este tema que nos resulta tan interesante y confuso a la vez. ¡Vamos allá!

No importa dónde nos situemos, pero en cualquier parte en la que haya hispanohablantes nos encontraremos con partidarios de las dos posturas y siempre habrá cuestiones políticas e históricas: no importa si nos encontramos en Hispanoamérica o en Estados Unidos, pues hay quienes prefieren llamarlo castellano y quienes prefieren referirse a él como español. Y en España nos ocurre lo mismo: en la Costitución se le da el nombre de castellano, y en los documentos oficiales, cuando se menciona alguna de las otras tres lenguas del Estado (catalán, gallego y vasco), también se prefiere ese nombre.

Fernando Carratalá, catedrático de Lengua Castellana y Literatura y profesor del Centro Universitario Villanueva y de la Universidad de Mayores del Colegio Profesional de la Educación de la Comunidad de Madrid, afirma en un artículo publicado para ABC el 24 de noviembre de 2014 que «la lenta reconquista de los territorios ocupados por los musulmanes originó la fragmentación de la unidad latinovulgar mantenida por el reino hispanogodo y el surgimiento de cinco dialectos románicos diferentes, que fueron, de oeste a este, el gallego, el leonés, el castellano, el navarro-aragonés y el catalán. De estos cinco dialectos, el leonés y el el aragonés no llegaron a constituirse en lenguas y quedaron relegados a reducidos dominios geográficos ante la expansión de la Reconquista castellana». Además, surgieron otros cuatro dialectos: andaluz, extremeño, murciano y canario. «El papel dominante que desempeña España en la Europa del siglo XVI acrecienta el prestigio de nuestro idioma» afirma Carratalá. En 1713 se funda la Real Academia Española de la Lengua, organismo que nace para combatir «los errores con que se halla viciado el idioma español, con la introducción de muchas voces bárbaras e impropias para el uso de la gente discreta».

En Serendipia hemos decidido consultar una publicación de esta fuente, el Diccionario Panhispánico de Dudas de la Real Academia Española, que dice lo siguiente:

«Para designar la lengua común de España y de muchas naciones de América, y que también se habla como propia en otras partes del mundo, son válidos los términos castellano y español. La polémica sobre cuál de estas denominaciones resulta más apropiada está hoy superada. El término español resulta más recomendable por carecer de ambigüedad, ya que se refiere de modo unívoco a la lengua que hablan hoy cerca de cuatrocientos millones de personas. Asimismo, es la denominación que se utiliza internacionalmente (Spanish, espagnol, Spanisch, spagnolo, etc.). Aun siendo también sinónimo de español, resulta preferible reservar el término castellano para referirse al dialecto románico nacido en el Reino de Castilla durante la Edad Media, o al dialecto del español que se habla actualmente en esta región. En España, se usa asimismo el nombre castellano cuando se alude a la lengua común del Estado en relación con las otras lenguas cooficiales en sus respectivos territorios autónomos, como el catalán, el gallego o el vasco.»

Como vemos, para designar nuestro idioma están permitidas y bien utilizadas ambas palabras, aunque se prefiere español, ya que castellano podría referirse al dialecto que se habla en Castilla (murciano al que se habla en la región de Murcia y andaluz al de Andalucía). Además, como dice el Panhispánico de Dudas, solo en España y no en otros países de Latinoamérica se utiliza castellano cuando se menciona a esta lengua en relación con las otras lenguas cooficiales en sus territorios: En casa, Iker habla castellano, pero en la escuela, habla vasco.

Entonces, ¿por qué se utiliza castellano en la Costitución y en ciertos documentos oficiales en España? Fernando Plans, profesor de español por la Université de Rennes 2 y autor del Blog de Filología Clásica, afirma en el mismo artículo de ABC, que «es una mera diferencia forma e incluso política, de respeto entre las lenguas de España. Decir en la Constitución que el idioma oficial es el español supondría que las otras lenguas no lo serían. Se guarda el vocablo original del dialecto del latín, el castellano, y se respeta a las otras lenguas y dialectos».

Como veis, queridos amigos, ambas palabras están bien utilizadas y solo hay un ligero matiz de utilización en España, en el resto de territorios hispanohablantes, se pueden utilizar las dos de manera indistinta: María habla español pero cuando va a Río de la Plata, también rioplatense.

¿Qué os ha parecido? ¿Os ha gustado la entrada? ¿Os ha parecido útil? Esperamos que sí y si tenéis algún comentario, queja, sugerencia... ¡lo que sea! ¡Dejadnos un comentario! ¡Hasta pronto!

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